lunes, 16 de septiembre de 2013

QUÈ HACEMOS CON LA ELECTRICIDAD ESTÀTICA…?




Electricidad estàtica: “ Acumulación de un exceso de carga elèctrica en una zona con poca conductividad elèctrica, un aislante, de manera que la acumulación de carga existe”.

 

Cada vez màs, estamos “encantados” con todos los adelantos modernos y, nos estamos alejando de elementos nobles y naturales que preservan nuestra salud, nuestro bienestar, nuestra vida!.

Nos rodeamos de electrodomèsticos, computadoras; luminarias que nos “encandilan” y nos hacen olvidar què es “eso” de la luz natural.

Vestimos prendas sintèticas, de vistosos colores, texturas extrañas, sobre todo para realizar deportes. Oh!, sì, de ùltima moda y diseño… Claro que, nuestro cuerpo, ese que ya no “escuchamos”, realiza lo que le exigimos, a regañadientes y, con el tiempo… Nos pasa la “factura”: La piel, al transpirar, esa transpiración, al no poder ser “ventilada” ahacia el exterior y absorbida por la prenda que usemos… No tiene màs remedio que volver a ser absorbida por nuestra piel. O sea, las toxinas expelidas, retornan a nosotros: Mal negocio para nuestra salud!.

Resulta còmico: Por un lado, ponemos los ojitos medio en blanco, como mirando a un cierto cielo lleno de sabidurìa apelando que nos la pasamos tomando lìquido para “limpiar” el oganismo; y, luego, resulta que con la prendas que vestimos, lo que “exudamos”… No “sale” realmente de nuestro cuerpo, ya sea por nuestro órgano màs grande que es la piel y los òrganos excretores que disponemos.

Ahora bien, ya sea por situación temporal o por trabajo constante, nos encontramos que tenemos que vestir, a diario, una serie de prendas que nos “aìslan” de las posibilidades de dejar a nuestro cuerpo “respirar”. Nos permiten movilidad, cierta comodidad hasta protecciòn segùn la zona donde nos encontremos.

Pero…

¿Què hacemos con la electricidad estàtica?.

¿Còmo hacemos para reconocerla?.

¿Còmo y cuàles son los síntomas?.

… Pues bien:

Ya sea en màs  en menos cantidades de síntomas, deberìamos prestar atención a los siguientes:

Se pueden identificar como hipersensibilidad electromagnètica:

Dolor de cabeza, cansancio crònico; dificultar para dormir, irritabilidad; pèrdida de memoria a corto plazo, tristeza sin motivo aparente; alteraciones cardìacas, mala circulación sanguìnea… Que mucho tiene que ver con la parte anìmica que, a su vez, tiene que ver con el perfil inmunològico del individuo.

… Ganas de orinar frecuentemente, nerviosismo; debilidad capilar, manos y pies frìos; desorientación, congestión nasal; trastornos de tiroides y muchos màs, rigidez muscular…Que tiene que ver que los nervios “comen” el magnesio del organismo y favorecen la apariciòn de calambres; disminución de la lìbido, infecciones recurrentes; alteraciones en la piel, desde sequedad hasta reacciones pocos “agradables”; poca concentración en lo que se realiza y, asì, infinidad de “alteraciones” que comprometen nuestro buen “funcionamiento” para todo lo que hagamos.

Existen algunos elementos y alimentos que nos pueden ayudar a “paliar” los resultados de tales contaminaciones electromagnèticas en nuestros cuerpos:

Alimentos ricos en Melatonina como nueces, avena, arroz integral.

Para evitar radiofrecuencias y recuperar el equilibrio perdido: Bananas, semillas de zapallo, alga espirulina, pollo o pavo ; complejo de vitamina “B” y….

Las infaltables cantidades de vitamina “C” , con sus grandes propiedades para fijar los demàs componentes para lograr un aconsejable equilibrio en la quìmica de nuestro organismo.

 

ADRIANA GROSSI

16/09/13